Espacio LGBT del Partido Socialista

Este es un espacio de difusión de las actividades del Espacio LGBT del Partido Socialista de Argentina, así como de intercambio de información sobre los derechos de lesbianas, gays, bisexuales y trans.

5.12.08

Sexo, Cine y Religión

Esteban Paulón*
*Secretario de VOX Asociación Civil, Tesorero de la Federación Argentina LGBT y Coordinador del Consejo Consultivo Asesor del Área de la Diversidad Sexual, Municipalidad de Rosario

Diversos acontecimientos marcaron durante las últimas semanas la agenda de la Diversidad Sexual en nuestro país y el mundo.
Para aquellas y aquellos que recién toman contacto con el tema, es importante aclarar que cuando hablamos de Diversidad Sexual, estamos hablando de la visibilidad y los derechos civiles y sociales de lesbianas, gays, bisexuales, travestis y transexuales.
Una primer mirada, superficial por cierto, podría indicarnos que en nuestro país la situación de los derechos de las personas LGBT está en un punto de interesante avance.
La visibilidad del tema en los medios, la mirada positiva que desde diferentes sectores hay sobre el movimiento reivindicativo y el colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y trans, la implementación de políticas públicas en distintas ciudades de nuestro país y los debates públicos sobre el avance de los derechos, muestran una maduración realmente prometedora de la mirada con que la sociedad argentina mira la diversidad.
Hasta podríamos hablar de una “mirada diversa” de nuestra sociedad sobre la temática. Incluso un gobierno conservador como lo es el de Mauricio Macri en la Ciudad de Buenos Aires, acaba de aprobar desde su legislatura y por unanimidad, la creación de un Plan de Diversidad Sexual para la ciudad.
Sin embargo en el país profundo, la situación es bien diferente. Cotidianamente en muchas regiones de nuestro país, sobre todo las alejadas de los centros urbanos más importantes, el colectivo LGBT sufre diversas vulneraciones en sus derechos y la violencia social e institucional basada en la discriminación por la orientación sexual e identidad de género de las personas.
Tan es así esta vulneración y discriminación que 12 de las 24 provincias argentinas sostienen aún en sus legislaciones locales Códigos contravencionales y de Faltas que criminalizan la diversidad sexual.
Es así como en esas provincias, bajo figuras abiertas o cerradas, las fuerzas de seguridad y la justicia provinciales persiguen y estigmatizan a lesbianas, gays, bisexuales, travestis y transexuales, en muchos casos cometiendo abusos gravísimos.
Abusos que se traducen en los cuerpos y en las vidas del colectivo LGBT. Abusos que quedan marcados y que en ocasiones pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte.
Cotidianos son los casos que reportan los medios de comunicación, y cotidianos y más numerosos son los casos que el sistema se encara de invisibilizar.
Y dentro del colectivo LGBT sin lugar a dudas el sector más vulnerado y que más expuesto está a esos abusos, es el de las personas travestis y transexuales.
En nuestro país las personas trans tienen vulnerado uno de los principales derechos consagrados en las Convenciones y Tratados Internacionales de Derechos Humanos: el derecho a la identidad.
Y ese derecho es algo tan sustancial que su vulneración inicia una larga cadena de vulneraciones que abarca la exclusión del seno familiar, de las instituciones escolares, del sistema formal de empleo, de la red de salud y contención social.
En definitiva, las personas trans portan con una exclusión que es intrínseca a sus vidas y que les quita opciones de vida posibles, condenándolas al trabajo sexual o la situación de prostitución, y exponiéndolas a todas la violencias de las que hablábamos antes.
Y de esa situación somos responsables todas y todos. Como sociedad, como ciudadanas y ciudadanos y, fundamentalmente, como personas que habitamos el mismo suelo pero que no nos permitimos mirar al otro o a la otra de igual a igual, respetando su forma de ser, de sentir y de expresarse, y liberándonos de todos los prejuicios que cargamos y marcan nuestros dichos, nuestras acciones y nuestras omisiones.
Y hablando de acciones y omisiones, no sorprendió la reacción del Vaticano ante la propuesta de Francia y su presidente para promover una declaración universal sobre despenalización de la homosexualidad.
La propuesta de Francia es en realidad un nuevo intento en un camino ya iniciado por otros países como Brasil y Suecia por promover la sanción de un marco que ponga fin a la intolerancia y la violencia que marcan las relaciones de algunos estados nacionales hacia lesbianas, gays, bisexuales y trans.
No hay que dejar pasar que algunos países aún hoy, en 2008, penalizan a la homosexualidad con la pena de muerte. Este es el caso de Irán y Nigeria por ejemplo.
Y la declaración de Francia no podría ser más oportuna en un momento en que el mundo, a 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, no pude permitirse seguir penalizando con la muerte la sexualidad – y su expresión – de las personas, ni aquí ni en ningún otro lugar.
Pero para no sorprendernos el Vaticano – léase la jerarquía de la Iglesia Católica – se encuentra abocado a consolidar un bloque de cerca de 70 países que se opondrán a la propuesta, dando una nueva señal clara de lo reaccionario de la actual conducción vaticana.
Si está claro que el papa Benedicto tiene un tema con la diversidad sexual. Bueno sería adivinar qué será lo que le hace tanto ruido pero no deja pasar ocasión tomársela con lesbianas, gays, bisexuales y trans.
Pero aparte de la obstinación personal del papa con la población LGBT , esta reacción no debe sorprendernos proviniendo de una institución que se opuso en su momento a reconocer que la tierra era redonda, que gira alrededor del sol, a la investigación con células madres, al divorcio y a cualquier otro avance que en el mundo eche un poco de luz ante tanta oscuridad. Será que de esa forma se caen algunos – o todos- los argumentos que aún sostienen costumbres tan anacrónicas como lo es el odio hacia los homosexuales.
Pero antes determinar estas líneas no quería dejar pasar la oportunidad de invitarlas e invitarlos a acercarse al mundo de la diversidad a través del maravilloso arte del Cine. Por primera vez se presentará en Salta una pequeña muestra – aunque para muestra basta un botón – del LesGaiCineVox que no es otra cosa que la edición local del Festival de cine LGBT más importante de Europa, el LesGaiCineMad, organizado por la Fundación Triángulo de España.
En este caso la primer pequeña muestra abrirá seguramente la puerta para que en los años sucesivos el Festival pueda traer toda su producción hasta Salta y sumar a esta ciudad a los Festivales y Muestras que ya se realizan en Rosario, Santa Fe y Villa María (Córdoba).
A todas aquellas y aquellos que quieran conocer a través de los ojos del arte un poco más acerca de la diversidad sexual, y a aquellas y aquellos que quieran verse y sentirse reflejados en una pantalla de cine, las y los invitamos a acompañar esta primera pequeña – gran muestra que seguramente tiene mucho para dar y mucho por crecer.